MAPE Abangares

Formalización y gestión ambiental y social: claves para una MAPE de oro más responsable en Costa Rica

Voices

05 November 2026

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Una actividad con desafíos ambientales y sociales

MAPE en Abangares
Rastra utilizada en el procesamiento de oro en una de las instalaciones visitadas durante las actividades de campo del proyecto planetGOLD Costa Rica.

La minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) en Costa Rica constituye una actividad económica relevante para algunas comunidades del país, particularmente para territorios con una tradición minera histórica como Abangares, Guanacaste. Su relevancia no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de la extracción de minerales, sino también desde sus dimensiones económicas, sociales, ambientales, culturales y territoriales.

La realidad histórica de la MAPE nacional plantea un desafío complejo: ¿cómo permitir que los recursos minerales contribuyan al desarrollo local sin deteriorar los ecosistemas, afectar la salud de las personas mineras, generar conflictos sociales o comprometer las oportunidades de las futuras generaciones? En este contexto, la gestión ambiental y social responsable representa una herramienta fundamental para fortalecer las actividades mineras y promover modelos más seguros, eficientes y compatibles con la protección del ambiente.

Costa Rica cuenta con un marco jurídico que reconoce el derecho a la salud y a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, además de instrumentos relacionados con la actividad minera, la evaluación de impacto ambiental, la biodiversidad, la protección de los recursos hídricos y el uso responsable de sustancias químicas peligrosas.

La discusión actual, por tanto, no debería limitarse a la pregunta de si la MAPE debe existir, sino a cómo debe desarrollarse de manera responsable, formalizada y compatible con la protección ambiental y el bienestar de las comunidades. Uno de los principales retos del sector es avanzar desde actividades informales o con bajo nivel de control hacia operaciones que cumplan con los requisitos legales, ambientales, sociales y de seguridad correspondientes.

El Convenio de Minamata y la formalización de la MAPE

Desde la ratificación del Convenio de Minamata sobre el Mercurio por parte de Costa Rica en 2017, el país ha asumido compromisos orientados a reducir los riesgos asociados al uso de esta sustancia en la minería artesanal y de pequeña escala, así como a promover alternativas para mejorar las prácticas de extracción y beneficio del oro.

En este contexto, el Plan Nacional de Acción para la extracción de oro artesanal y en pequeña escala de Costa Rica constituye un instrumento de referencia para abordar los desafíos del sector desde una visión integral. El plan incorpora componentes técnicos, legales, socioeconómicos, ambientales, de género y de salud pública, y contempla acciones para el período 2023-2030.

En este marco surge la iniciativa planetGOLD, un programa internacional que busca reducir los impactos negativos sobre el ambiente y la salud asociados al uso del mercurio en la MAPE, promoviendo alternativas y prácticas que contribuyan a disminuir su utilización. En Costa Rica, el proyecto trabaja de manera conjunta con las instituciones competentes y los actores vinculados al sector para contribuir a este propósito.

Como parte de este trabajo, planetGOLD Costa Rica busca fortalecer los procesos de formalización y promover mejores prácticas ambientales y sociales, mediante el fortalecimiento de capacidades, la articulación institucional y el acompañamiento a las organizaciones mineras.

Gestión ambiental y social: prevenir antes que corregir

La gestión ambiental responsable de la MAPE debe basarse en el principio de prevención. Las medidas ambientales más efectivas son aquellas que evitan que un impacto ocurra o reducen su magnitud antes de que se produzca.

Entre los principales aspectos que deben gestionarse se encuentran la alteración del suelo, la remoción de cobertura vegetal, la pérdida y fragmentación de hábitats y biodiversidad, la generación de pasivos ambientales mineros, la sedimentación, la contaminación de cuerpos de agua, las emisiones de gases de mercurio y el manejo de sustancias químicas peligrosas.

La atención de estos aspectos requiere identificar los riesgos presentes en cada sitio minero y establecer medidas de gestión acordes con sus características. También implica promover la protección de los recursos hídricos, la restauración progresiva de las áreas intervenidas y la reducción de la exposición de las personas a sustancias peligrosas.

En Costa Rica, los proyectos y actividades sujetos al proceso correspondiente deben considerar el régimen de evaluación, control y seguimiento ambiental establecido por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA). El Decreto Ejecutivo N.° 43898-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC establece el marco normativo para estos procesos y contempla instrumentos diferenciados de acuerdo con las características y el potencial impacto de las actividades.

Sin embargo, uno de los desafíos identificados para el sector MAPE es contar con los recursos técnicos y financieros necesarios para cumplir con los procedimientos ambientales. En particular, los costos asociados a los estudios ambientales pueden representar una dificultad para algunas organizaciones mineras. Por ello, el acceso a instrumentos financieros y de formalización, junto con el acompañamiento institucional, son aspectos importantes para avanzar en estos procesos.

MAPE en Abangares
Espacio de intercambio y fortalecimiento de capacidades con representantes de organizaciones mineras y actores vinculados al sector MAPE.

La formalización como parte de la gestión responsable

Avanzar en la formalización de la MAPE implica considerar los requisitos legales, ambientales y de seguridad aplicables a cada actividad, así como las condiciones y necesidades de las organizaciones mineras.

Comprender estos requisitos y determinar los pasos que corresponden a cada operación puede representar un desafío para las personas y organizaciones involucradas. Por ello, el acceso a información técnica, el fortalecimiento de capacidades y la articulación entre las organizaciones mineras y las instituciones competentes son elementos importantes para acompañar estos procesos.

La formalización no debe entenderse únicamente como el cumplimiento de un conjunto de trámites o requisitos legales. También representa una oportunidad para fortalecer las capacidades del sector, mejorar las condiciones de operación y facilitar la incorporación de prácticas que reduzcan los riesgos ambientales y sociales.

¿Cómo contribuye planetGOLD Costa Rica?

El proyecto planetGOLD Costa Rica busca contribuir a la reducción de los riesgos e impactos ambientales y sociales asociados al uso del mercurio en la minería artesanal y de pequeña escala, mediante acciones de fortalecimiento de capacidades, articulación institucional y acompañamiento a los procesos de formalización.

Como parte de su diseño, el proyecto cuenta con un Plan de Gestión Ambiental y Social (PGAS), que identifica riesgos e impactos ambientales y sociales relacionados con la MAPE y con las actividades previstas por el proyecto. Este instrumento orienta la gestión de riesgos y las medidas de prevención y mitigación que correspondan durante su implementación.

El trabajo con las instituciones competentes y los actores vinculados al sector es importante para fortalecer el conocimiento de los requisitos aplicables, identificar necesidades y promover una mejor gestión ambiental y social. Asimismo, permite generar insumos técnicos que contribuyan a la formulación de políticas mineras y a la toma de decisiones de las autoridades nacionales, considerando los desafíos y las oportunidades del sector.

MAPE en Abangares
Representantes del equipo de planetGOLD Costa Rica durante una visita técnica a un sitio de procesamiento de oro en Abangares.

Una gestión que también debe considerar a las personas

La gestión ambiental y social de la MAPE no se limita a la protección de los ecosistemas. También comprende las condiciones de trabajo, la salud y la seguridad de las personas, la participación de las mujeres y la relación entre las actividades mineras y las comunidades.

Una gestión responsable requiere promover condiciones laborales seguras, incorporar la perspectiva de género, fortalecer los espacios de participación y mantener un diálogo transparente con las comunidades vinculadas a la actividad minera.

Incorporar estas dimensiones permite reconocer que los desafíos y las oportunidades no son iguales para todas las personas. Por ello, la participación de los actores locales y la coordinación institucional son importantes para identificar necesidades y orientar las acciones de acuerdo con las características de cada territorio.

MAPE en Abangares
Espacio de intercambio y fortalecimiento de capacidades con representantes de organizaciones mineras y actores vinculados al sector MAPE.

Hacia prácticas más responsables

La MAPE puede avanzar hacia un modelo más responsable cuando la protección ambiental y el bienestar social dejan de considerarse elementos separados de la actividad productiva. Prevenir la contaminación, proteger el agua y la biodiversidad, reducir progresivamente el uso de sustancias químicas peligrosas, restaurar las áreas intervenidas, garantizar condiciones laborales seguras, incorporar la perspectiva de género, mantener un diálogo transparente con las comunidades y fortalecer la trazabilidad del oro son aspectos que deben abordarse de manera articulada.

Más que buscar únicamente una minería con menor impacto, el desafío consiste en construir una actividad capaz de generar valor económico y bienestar social, al tiempo que contribuye a la conservación ambiental.

En esa transición, la formalización deja de ser solamente un requisito legal y se convierte en una herramienta de transformación. La tecnología deja de ser solamente un medio para aumentar la recuperación de oro y se convierte también en una herramienta de protección de la salud y el ambiente. Y la gestión ambiental deja de ser un trámite para convertirse en una parte esencial de las prácticas responsables y de la competitividad de la MAPE.

Desde planetGOLD Costa Rica, estos elementos forman parte del trabajo orientado a reducir los impactos asociados al mercurio, fortalecer las capacidades del sector y acompañar los procesos de formalización.

El futuro de la minería artesanal y de pequeña escala en Costa Rica dependerá, en buena medida, de la capacidad de convertir estos principios en prácticas concretas, medibles y permanentes en cada sitio minero y en cada comunidad. 

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